"Seamos realistas; pidamos lo imposible"
Che Guevara

lunes, 31 de mayo de 2010

MIENTRAS NO TENGAMOS ROSTRO...

Canción: "Utopia"- (Within Temptation)

ANTES DE LA CAÍDA

"-¿ Te he contado en alguna ocasión que yo viví en Fortwâll?- inquirió mientras avivaba el fuego del hogar-. Si bien es cierto que en aquel tiempo aún era conocida por el nombre que le pusieron sus fundadores: Forewalla. Aquellos años conocieron grandes cambios, y muchas cosas no serán nunca ya lo que fueron... Porque los jóvenes no recordáis las costumbres antiguas, y sólo ves piedras amontonadas en el lugar ante el que se arrodilló tu padre, y el padre de tu padre antes que él, cuando los dioses vivían en los árboles y los lagos de Eribd eran lugares sagrados. Allí se reunían los Healas en el nacer de la primavera y antes de caer el sol el último día de invierno.
Una vez tuve el privilegio de acudir, acompañando al señor de la Atalaya.
- ¿Fue entonces cuándo conocísteis a mi abuelo?
- Sí...- la tenue luz de las llamas le besaba el arrugado rostro-. Servimos en la compañía de Segrett Stonehawk, que era aún poderoso entre los clanes del este, y muchos días cabalgamos por las tierras de Obder, y muchas noches compartimos la carne y el hidromiel."

Anexo I- El poema de los Cuervos- By me

jueves, 27 de mayo de 2010

ERIBDLAND

"Recuerdo aún los días en que cabalgué junto a Sir Karold Norclair, sí... Y recuerdo su yelmo de acero destellando bajo el sol del verano, y su capa de piel de zorro, y también a los doscientos hombres que sacrificó en el paso de Hamerlainn...
Cruzamos el estrecho de Svalkäär el primer día del otoño; llovía. Luego nos internamos en las tierras que se abren más allá de las nieves, y el invierno nos cogió en plena campaña bajo los muros de Doroheim. Allí fue donde recibí esta herida que jamás habrá de abandonarme... Aquellos hijos de puta peleaban como lobos."

Anexo I- El poema de los Cuervos-By me

viernes, 21 de mayo de 2010

viernes, 14 de mayo de 2010

Cuando la muerte canta

La melancolía se arropó, temerosa de la noche que se avecinaba, y el miedo cabalgó las nubes, levantando estandartes de niebla. La lluvia acarició a la muerte, y sobre la hierba verde y sobre la tierra húmeda lloraron la esperanza y la paz. La alegría agonizaba en un charco de su propia sangre, y la luz abandonó los bosques grises que coronaban el horizonte. Una voz susurró "es el fin". Alzaron el vuelo los cuervos, alas negras en la negra oscuridad, y el último de los Hombres cayó de rodillas.
"Es el fin", musitó el viento, y el dolor se elevó sobre los mares, y en los ríos y en los montes y junto a las hogueras la rabia se irguió. Murió la piedad, asesinada mientras dormía, y las olas arrastraron su cadáver hacia playas lejanas. "Es el fin", se puedo escuchar un poco más alto. La luz regresó, y a su paso la vida se rindió.

Hoy terminó la era del Hombre. Hoy es el día del fuego nuclear.