"Seamos realistas; pidamos lo imposible"
Che Guevara

miércoles, 5 de agosto de 2009

IOREVEIRA

Las nubes corren deprisa por el cielo gris y turbulento, amenazando con sonidos de tormenta. Hoy no hay luz; no hay prisa.Me siento y recuerdo, recapacitando, reflexionando, intentando escapar de mí mismo. Sin éxito. Sigue ahí, aplástandome contra un muro frío y oscuro. Me doy cuenta de que, en el fondo, me gusta. Sí, esa sensación me da alas de sombra bajo el cielo en tinieblas; cuelga colores de mis manos, colores con los que pintar de nuevo el día. Me da fuerza. Porque esa tempestad furiosa que creí me destruiría se ha vuelto feroz aliada; ahora es parte de mí, ahora soy parte de ella.
El sol ha salido tras los árboles viejos. Amanece.

jueves, 4 de junio de 2009

CURIOSO

Es curioso. A veces es recomendable pararse a observar y reflexionar y dar pie a las tribulaciones atrapadas por la monotonía, aunque estén equivocadas, aunque sean falsas y tú lo sepas. Es curioso,sí. A veces es difícil no dejarse abatir, sobreponerse y seguir adelante aún sabiendo que hay cosas que jamás podrás cambiar.
El mundo se tambalea y se buscan soluciones, pero nadie se plantea el porqué. Vivimos, dicen, en la era de la información. Somos, dicen, la generación mejor preparada de la historia. Vivimos bien así, dicen. Sí... Vivimos bien, aquí, atrincherados en nuestro palacio de cristal, ignorando la basura que se acumula tras las paredes, intentando olvidar... Intentando no conocer para no tener que cargar con ese peso en nuestra conciencia. Vivimos bien, dicen, y no se equivocan. Pero millones de Seres Humanos agonizan hacinados lejos del palacio, muriendo en silencio para nop estropearnos la cena. Vivimos bien. Podríamos vivir mejor, sí. ¿Por qué no?
Mil millones, dos mil... Son sólo cifras. Nada más. Salvemos el sistema, cerremos la brecha en a pared de nuestra fortaleza. Continuemos la marcha a ciegas, aplastando a nuestro paso a quién quede debajo. Vivimos bien, sí. Para qué preocuparnos.

Todo...

El viento arrastra un sonido quejumbroso. El eco de un cuerno roto en los días lejanos de sol dorado y metal brillante. Todo acabó. Todo. El Hombre se consume en la traición y en el pesar, ahogado en su propio pragmatismo. El Hombre muere y arrastra con él al mundo. Todo acabó. Ha llegado la hora de entonar grandes canciones.

ELVES??

"A través de la edades del mundo hemos combatido la larga derrota"
Galadriel

viernes, 27 de marzo de 2009

Tú...
La brisa y las olas combatiendo incansables...
Tú...
La canción perdida y el clamor del despertar en la montaña...
Tú...
El sueño y la caída en la irremediable pasividad...
Tú...
Las nubes sobre el pasto verde que resplandece...
Tú...

Soles

La lluvia golpea cristales oscuros, sin pausa, y el viento ciego y violento sigue batiendo los campos, fuera, en el mundo que nunca calla, nunca. Y no queda apenas un murmullo que escuchar, o una risa, y sólo se oye el llanto de los días claros que nunca aparecen por temor a ser asesinados por la máquina y el fuego y el humo negro de la cansada deseperanza. Y yo, contra todo pronóstico o posible predicción de tipo alguno, estoy aquí de pie, esperando. No me preguntes qué espero; no lo sé. Pero espero, y espero porque en mí la agonía es si cabe más débil; espero porque creo en los sueños que murieron antes de nacer; espero por amor, y por terquedad. Porque en lo más hondo de mi ser existe algo, una semilla de irracionalidad - de locura, es posible-, pero esa semilla es hermosa por el simple hecho de que está ahí, y a mí me gusta.
Alrededor todo es muerte, o intento vano de luz vacía y gris. Y yo espero. Sigo esperando. No sé cuánto tiempo más seguiré aquí, en la tempestad de esta tierra sorda, muda y tonta; no sé cuánto tiempo más permaneceré intentando un cambio, y no sé si valdrá para algo. Pero merece la pena.

miércoles, 25 de marzo de 2009

NADA... DE NADA

No hay nada. Ya no. Antes, igual; es posible. Pero ahora ya no. No quisiera permitirme dejar todo a un lado, o abandonar. Nunca me gustó esa palabra. ¡Pero qué más da ahora! Ahora... hace unos segundos, hace unas semanas, no sé qué es ahora, pero sí que sé lo que es para mí, aunqe de nada serviría decirlo en alto, gritarlo al viento. Da igual. A fin de cuentas, es sólo pereza. Bueno, igual no. O igual sí. Pereza de intentar mirar al mundo sin sentir asco, pereza de vivir viviendo en esta vida. No lo sé. Ya no sé lo que está bien y lo que está mal. Es posible que nunca haya querido saberlo, aunque es posible también que lo haya querido siempre y nunca lo haya conseguido. No sé... No sé lo que quieo saber, y sin embargo está todo tan claro... Ya no hay nada. Nada de nada. Menos que nada. No sé... Igual la nada es algo, o igual no. Igual debería luchar por ella, luchar por nada... ¡Quién sabe!
Hay veces en que me pregunto por qué me pregunto cosas, y nunca logro que la nada me responda, si bien es cierto que nunca se lo he pedido. Igual mañana...