domingo, 11 de enero de 2015
Padre
Cojo el barrote de hierro en mi mano y abro la verja; un escalofrío me recorre la espalda. Sólo la Luna me ve subir los desgastados peldaños de piedra y penetrar en la penumbra del pórtico. Contengo el aliento: sé lo que me espera al otro lado, y mi corazón late desbocado. Cuento hasta diez, respiro profundamente y abro la puerta ante mí. Un hálito helado me envuelve. Huele a humedad, huele a antigüedad, huele a secreto. En la oscuridad, la luz tenue de un cirio proyecta su sombra contra el altar. Allí está, esperando. Esperándome.
- Es la hora- le oigo decir. Su voz es firme pero dulce.
No respondo; sé que me habla a mí. Camino entre las columnas, ya más tranquilo, consciente de mi papel. Al llegar a su lado, me arrodillo e inclino la cabeza. Él pone su mano en mi hombro. Susurra mi nombre: “Hijo”.
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..... EL ÚLTIMO ÁRBOL CAÍDO,
RETAZOS DE SUEÑO Y CALMA
Carmen
Uno de aquellos días en que el viento soplaba del Este y las gaviotas chillaban demasiado, cogimos la barca y remamos hasta la roca esa que se ve allí a lo lejos. Recuerdo que Carmen llevaba puesto su chubasquero amarillo, y que no dejaba de reírse por algún chiste malo que yo le había contado antes de salir. El viento revolvía ese pelo rojo precioso que tenía. Saltamos de la barca y nos sentamos en la roca; me acuerdo de lo fría que estaba, y de aquella humedad que se te metía hasta lo más hondo. No llovía, pero el cielo era gris y el mar lucía a juego. Yo sólo tenía ojos para ella. La abracé y nos quedamos allí, en el horizonte, hasta que el viento del Este trajo la lluvia y el sol se fue a acostar. Carmen aún tenía una sonrisa pintada en la cara.
sábado, 17 de diciembre de 2011
WHERE DO WE DRAW THE LINE...(?)
On your palm an endless wonder
Lines that speak the truth without a sound
In your eyes awaits the tireless hunger
Already looks for prey to run down
So why do we keep up this charade
How do we tell apart the time to leave from the time to wait
What does tomorrow want with me
What does it matter what I see
If it can't be my design
Tell me where do we draw the line
The dance of flames and shadows in the street
Make poetry nobody's ever heard
The weight of loneliness stands on your feet
The cage already there around the bird
So why don't we join the masquerade
Before it all falls apart before our love becomes insatiate
What does tomorrow want with me
What does it matter what I see
If I can't choose my own design
Tell me where do we draw the line
Where's the cooling wind
Where's the evergreen field
Where's my mother's open arms
Where's my father lionheart
S'like the sun's gone down
Sleeps in the hallowed ground now
With the autumn's browns leaves
With the one who never grieves
What does tomorrow want with me
What does it matter what I see
If we all walk behind the blind
Tell me where do we draw the line
Whatever tomorrow wants from me
At least I'm here, at least I'm free
Free to choose to see the signs
This is my line
Poets of the fall
Lines that speak the truth without a sound
In your eyes awaits the tireless hunger
Already looks for prey to run down
So why do we keep up this charade
How do we tell apart the time to leave from the time to wait
What does tomorrow want with me
What does it matter what I see
If it can't be my design
Tell me where do we draw the line
The dance of flames and shadows in the street
Make poetry nobody's ever heard
The weight of loneliness stands on your feet
The cage already there around the bird
So why don't we join the masquerade
Before it all falls apart before our love becomes insatiate
What does tomorrow want with me
What does it matter what I see
If I can't choose my own design
Tell me where do we draw the line
Where's the cooling wind
Where's the evergreen field
Where's my mother's open arms
Where's my father lionheart
S'like the sun's gone down
Sleeps in the hallowed ground now
With the autumn's browns leaves
With the one who never grieves
What does tomorrow want with me
What does it matter what I see
If we all walk behind the blind
Tell me where do we draw the line
Whatever tomorrow wants from me
At least I'm here, at least I'm free
Free to choose to see the signs
This is my line
Poets of the fall
miércoles, 31 de agosto de 2011
ABOVE THE SEA OF FOG
Soy Erylia, llamada Princesa por algunos. Mi padre fue Esägerth, Hijo de Tormenta; mi madre fue Arja, de las tierras pardas de Otoño. Crecí junto al mar de plata, allá lejos en el Este, y vi crecer a aquellos que un día serían llamados Reyes. Durante diez veces diez siglos he sido testigo del alzamiento de bellos pueblos y de su caída. Cada noche a sucedido a su día, insignificantes granos de arena perdidos en el desierto del Tiempo. He presenciado el nacimiento grandes hombres, y los he visto morir al poco, agotados en sus camas o con un acero en la mano, tanto da. He asistido al alzamiento de la más alta de las montañas y a la ruina de la más verde de las tierras. Diez mil millones de vidas se han marchitado raudas ante mis ojos y otras nuevas las han sucedido.
Hoy el viento trae de nuevo ecos de oscuridad, y el Pasado vuelve a ser Presente. Las olas se agitan allá abajo, en la superficie limpia de Brulm, y en lo alto Ceurnhast resopla, conocedor de la batalla que llega.
Hoy el viento trae de nuevo ecos de oscuridad, y el Pasado vuelve a ser Presente. Las olas se agitan allá abajo, en la superficie limpia de Brulm, y en lo alto Ceurnhast resopla, conocedor de la batalla que llega.
jueves, 28 de julio de 2011
SUSI
Se mueve en el bosque. Se mueve entre las hojas, en silencio. Sobre el musgo y la tierra húmeda y oscura. Se mueve cerca del líquen, de las solitarias rocas grises y de los troncos altos. Se mueve bajo el cielo encendido de la tarde, mientras el sol se deja caer sobre las aguas tranquilas del lago. El aire es dulce allí donde la sombre llega, y sobre la hierba se enciende la llama. Se mueve cerca del camino, entre brezos y helechos, sin hacer ningún ruido. Se mueve bajo las nubes; se mueve con el viento. Se mueve en la inmensidad de pinos y fresnos que tapizan su reino. Siempre despierto. Siempre vigilante.
El cazador se mueve cuando la noche llega.
Auuuuuu............
El cazador se mueve cuando la noche llega.
Auuuuuu............
miércoles, 8 de junio de 2011
LA ESCALADA
Las olas siguen ahí, empecinadas en arrancar la gran roca de su sitio. No saben que su esfuerzo es en vano; quizá ni tan siquiera se lo hayan planteado.
"Tu padre subió hasta donde los pinos se retiran cuando aún no había cumplido los quince años."
La voz de mi abuelo resuena en mi cabeza mientras coloco el pie derecho un poco más arriba. Y luego el izquierdo, más arriba aún, sobre la piedra gris y vieja del muro.
El musgo se extiende a derecha e izquierda, pero miro hacia lo alto y ahí sólo hay niebla. Niebla y un kilómetro de roca azotada por el viento. Abajo, el mar.
Tenso los brazos, me aferro a la pared y doy un paso más. Y luego otro. Las gaviotas chillan a mis espaldas.
Ya queda menos.
"Tu padre subió hasta donde los pinos se retiran cuando aún no había cumplido los quince años."
La voz de mi abuelo resuena en mi cabeza mientras coloco el pie derecho un poco más arriba. Y luego el izquierdo, más arriba aún, sobre la piedra gris y vieja del muro.
El musgo se extiende a derecha e izquierda, pero miro hacia lo alto y ahí sólo hay niebla. Niebla y un kilómetro de roca azotada por el viento. Abajo, el mar.
Tenso los brazos, me aferro a la pared y doy un paso más. Y luego otro. Las gaviotas chillan a mis espaldas.
Ya queda menos.
jueves, 5 de mayo de 2011
Al norte del río Invierno
"Balem se inclinó sobre las murallas. Abajo los vendedores anunciaban a gritos su mercancía en el mercado, y los niños corrían con palos, enzarzados en feroces duelos que acababan irremediablemente con uno de los contendientes caído en el barro.
Las colinas brillaban algo más lejos, cerca de laderas taladas y toscas casas de madera y piedra.
- Espero que Sir Albrenord logre retener a los thinienses en Ovhal- dijo con pesadumbre la hija de Lord Andhanius. Sus profundos ojos negros irradiaban una melancolía indescriptible; y allí, bajo el tenue sol del Norte, resultaba arrebatadoramente bella-. Aquí no quedan muchos hombres para defender la tierra, y muy pocos sabrían empuñar una espada.
- Lady Darkhall ha prometido reunir antes de la próxima luna mil espadas de Erenmark para proteger el paso de Scînnir y Monteumbrío-contestó Balem dedicándole una ligera sonrisa-. Tratad de ser fuerte, Lady Ereler. Eribdland es fuerte, ya lo veréis.
- También era fuerte cuando mi abuelo cabalgó a Fôrtwall con mi tio Renard y sus doscientos mejores jinetes. Ninguno regresó a casa, ¿sabéis?... "
Capítulo V-Parte II- El Poema de los Cuervos-By me
Las colinas brillaban algo más lejos, cerca de laderas taladas y toscas casas de madera y piedra.
- Espero que Sir Albrenord logre retener a los thinienses en Ovhal- dijo con pesadumbre la hija de Lord Andhanius. Sus profundos ojos negros irradiaban una melancolía indescriptible; y allí, bajo el tenue sol del Norte, resultaba arrebatadoramente bella-. Aquí no quedan muchos hombres para defender la tierra, y muy pocos sabrían empuñar una espada.
- Lady Darkhall ha prometido reunir antes de la próxima luna mil espadas de Erenmark para proteger el paso de Scînnir y Monteumbrío-contestó Balem dedicándole una ligera sonrisa-. Tratad de ser fuerte, Lady Ereler. Eribdland es fuerte, ya lo veréis.
- También era fuerte cuando mi abuelo cabalgó a Fôrtwall con mi tio Renard y sus doscientos mejores jinetes. Ninguno regresó a casa, ¿sabéis?... "
Capítulo V-Parte II- El Poema de los Cuervos-By me
martes, 15 de febrero de 2011
Una lección de Historia
"- El último de los reyes de la Casa de Brând había caído años atras en los acantilados de Tinn-Shereviel, y sus tierras las tomaron algunos príncipes orkhdianos, y pactaron con los hombres libres y erigieron la Torre en los Brezales, más al sur, para controlar el paso.
- Yo creía que el castillo lo había levantado el abuelo de mi abuelo- repuso Will con desconcierto-. Así me lo habían contado.
- Bueno, y así fue... pero la Torre es más antigua. Cuando los orkhdianos la levantaron no había en el risco más que una endeble atalaya de madera. Allí instalaron algunas caballerías y no más de un centenar de hombres de armas, y Grendel Hälginn se trajo consigo desde Forewalla a su familia y a un par de decenas de lanceros de su Casa. Pero aquello no duró mucho...
- ¿Qué pasó?
- Que llegó la guerra- respondió con pesadumbre el abuelo. Alzó por un instante la mirada, y suspiró-. Los orkhdianos tuvieron que marchar al sur a defender la tierra de sus padres, y aquí todo quedó medio abandonado, y las gentes de Brând se refugiaron en los montes y dejaron atras los valles y las torres. Luego, cuando las batallas terminaron y los campos estaban grises y llenos de hombres caídos, el Emperador estaba muy ocupado reconstruyendo sus ciudades y lidiando con bandas errantes de mercenarios como para ocuparse del Norte. Así que los nobles de Obderland y el conde de Ovhal vinieron con sus huestes y se pelearon por los restos del viejo reino como perros por un cacho de carne... Y entonces en los Brezales Aevhel Sthäin, hermano del señor de Forewalla, fue coronado y llegó y los echó a todos. A él es a quien llaman el Primero de los Cuervos, pero eso tú ya lo sabes: se trata del tatarabuelo de tu señor padre, ¿no es así?"
Anexo I-El Poema de los Cuervos- By me
- Yo creía que el castillo lo había levantado el abuelo de mi abuelo- repuso Will con desconcierto-. Así me lo habían contado.
- Bueno, y así fue... pero la Torre es más antigua. Cuando los orkhdianos la levantaron no había en el risco más que una endeble atalaya de madera. Allí instalaron algunas caballerías y no más de un centenar de hombres de armas, y Grendel Hälginn se trajo consigo desde Forewalla a su familia y a un par de decenas de lanceros de su Casa. Pero aquello no duró mucho...
- ¿Qué pasó?
- Que llegó la guerra- respondió con pesadumbre el abuelo. Alzó por un instante la mirada, y suspiró-. Los orkhdianos tuvieron que marchar al sur a defender la tierra de sus padres, y aquí todo quedó medio abandonado, y las gentes de Brând se refugiaron en los montes y dejaron atras los valles y las torres. Luego, cuando las batallas terminaron y los campos estaban grises y llenos de hombres caídos, el Emperador estaba muy ocupado reconstruyendo sus ciudades y lidiando con bandas errantes de mercenarios como para ocuparse del Norte. Así que los nobles de Obderland y el conde de Ovhal vinieron con sus huestes y se pelearon por los restos del viejo reino como perros por un cacho de carne... Y entonces en los Brezales Aevhel Sthäin, hermano del señor de Forewalla, fue coronado y llegó y los echó a todos. A él es a quien llaman el Primero de los Cuervos, pero eso tú ya lo sabes: se trata del tatarabuelo de tu señor padre, ¿no es así?"
Anexo I-El Poema de los Cuervos- By me
viernes, 28 de enero de 2011
... If you fall...
"If you fall i’ll catch.
if you love i’ll love
and so it goes, my dear.
don’t be scared you’ll be safe,
this i swear if you only love me."
The misery- Sonata Arctica
if you love i’ll love
and so it goes, my dear.
don’t be scared you’ll be safe,
this i swear if you only love me."
The misery- Sonata Arctica
jueves, 6 de enero de 2011
CAPITALISM
Vendemos libertad. Todo aquello que quieras. Sueños. Todo es posible, si quieres. Si quieres agachar la cabeza y marchar sin mirar lo que queda a tu lado, lo que queda atrás. Tú eres lo importante. Nada más. Tú. No vosotros. No nosotros. No ellos. Tú.
Vendemos dinero. Compra con él tu libertad. No preguntes, sólo sigue. Camina. No mires. Camina. Así es mejor... ¿no crees?
Vendemos dinero. Compra con él tu libertad. No preguntes, sólo sigue. Camina. No mires. Camina. Así es mejor... ¿no crees?
miércoles, 15 de diciembre de 2010
TRAS LA NEVADA
"Damien se irguió.
Cuando alzó el rostro hacia el cielo, la noche pareció iluminarse de repente. Sin embargo, un halo de tiniebla, como una niebla pesada, parecía envolverle por completo.
Ninguno de los presentes dijo nada.
- ¿Nos vamos?- inquirió Alaric en voz muy baja, como quien teme interrumpir algo importante y solemne-.
- Los sobrinos de Thibaud llegarán pronto- dijo Ulrich. No podemos quedarnos más.
Damien no dijo nada, y de su cara no puedieron deducir mucho más. Parecía heber sido abandonada súbitamente por todo rastro de vida, y era ahora apenas una máscara esculpida en piedra.
- Decidle a mi padre que marcho contra Dargëenheim, amigo Thomas- susurró Damien mientras se subía a la silla con gesto parsimonioso-. Despedíos de él por mí.
- ¡Pero Damien- exclamó el joven caballero-, ¿qué hacéis?!. No hay nada que buscar allí. Vuestro señor padre ya ha perdido demasiado en este otoño haciago...
Pero aquel joven que se había vuelto viejo tan de repente, y cuya mirada oscurecían las sombras de un corazón sangrante, ya no tenía oídos para nada que no fueran los estertores agónicos de quien fuera su hermano.
- Dejadme que os acompañe- le pidió Ulrich dándole alcance-. No vayáis solo a aquellos lugares, por los dioses.
- Id a vuestra casa, garldiano-respondió sin girar la cabeza-. Vuestro hijo menor hará pronto los dos años, y él os necesita más que yo. No hay motivo alguno que os lleve ante esos muros malditos."
Cuando alzó el rostro hacia el cielo, la noche pareció iluminarse de repente. Sin embargo, un halo de tiniebla, como una niebla pesada, parecía envolverle por completo.
Ninguno de los presentes dijo nada.
- ¿Nos vamos?- inquirió Alaric en voz muy baja, como quien teme interrumpir algo importante y solemne-.
- Los sobrinos de Thibaud llegarán pronto- dijo Ulrich. No podemos quedarnos más.
Damien no dijo nada, y de su cara no puedieron deducir mucho más. Parecía heber sido abandonada súbitamente por todo rastro de vida, y era ahora apenas una máscara esculpida en piedra.
- Decidle a mi padre que marcho contra Dargëenheim, amigo Thomas- susurró Damien mientras se subía a la silla con gesto parsimonioso-. Despedíos de él por mí.
- ¡Pero Damien- exclamó el joven caballero-, ¿qué hacéis?!. No hay nada que buscar allí. Vuestro señor padre ya ha perdido demasiado en este otoño haciago...
Pero aquel joven que se había vuelto viejo tan de repente, y cuya mirada oscurecían las sombras de un corazón sangrante, ya no tenía oídos para nada que no fueran los estertores agónicos de quien fuera su hermano.
- Dejadme que os acompañe- le pidió Ulrich dándole alcance-. No vayáis solo a aquellos lugares, por los dioses.
- Id a vuestra casa, garldiano-respondió sin girar la cabeza-. Vuestro hijo menor hará pronto los dos años, y él os necesita más que yo. No hay motivo alguno que os lleve ante esos muros malditos."
viernes, 5 de noviembre de 2010
TROY
"Los hombres viven obsesionados por la inmensidad de lo eterno. Por eso nos preguntamos: ¿tendrán eco nuestros actos, con el devenir de los siglos? ¿Recordarán nuestros nombres los que no nos conocieron cuando ya no estemos? ¿Se preguntarán quiénes éramos?"
Aquiles
Aquiles
martes, 14 de septiembre de 2010
EL CÓDIGO DE CABALLERÍA
" Un día un hombre tuvo un sueño... de justicia, de paz quizá... Pero en cualquier caso todo eso murió hace ya mucho tiempo. Bueno, es posible incluso que nunca llegara a existir. Porque nunca conocí a quien se rigiera por él en su vida, o a quien lo observara más allá de como pudiese observar la caída de la hoja en el otoño...
A veces llego a preguntarme qué hubiera sido de mí si hubiese atenido a este sueño mi conducta, si cada día mi voluntad hubiese regido mis acciones...
Pero ahora es tarde.
Todo lo que era bello está muerto y olvidado.
¡Caballeros! ¡Ja! Aún los hay que creen en las viejas leyendas y en esos cuentos de viejas... No, no hubo nada de aquello. Cada cual lo hizo lo mejor que pudo por su señor y por sí mismo...Sobre todo por sí mismo, no lo negaré."
Anexo III- El Poema de los Cuevos- "De las memorias del último caballero"- By me
A veces llego a preguntarme qué hubiera sido de mí si hubiese atenido a este sueño mi conducta, si cada día mi voluntad hubiese regido mis acciones...
Pero ahora es tarde.
Todo lo que era bello está muerto y olvidado.
¡Caballeros! ¡Ja! Aún los hay que creen en las viejas leyendas y en esos cuentos de viejas... No, no hubo nada de aquello. Cada cual lo hizo lo mejor que pudo por su señor y por sí mismo...Sobre todo por sí mismo, no lo negaré."
Anexo III- El Poema de los Cuevos- "De las memorias del último caballero"- By me
martes, 7 de septiembre de 2010
TRAS LA BATALLA...
"-Hazlo-.
Apenas un susurro, y sin embargo tan seco y vacío de emociones que helaba el alma.
Balem aferró con más fuerza la empuñadura de Ferighil, y sin embargo su brazo no se alzó ni un palmo.
- ¿A qué esperas?-insistió Edward-. Mátame. Tienes que hacerlo; lo sabes. Y yo lo deseo.
Chillidos. Allí, el lo alto del acantilado, los chillidos desgarrados de las gaviotas se elevaban por encima del rumor de las olas. El mar arrastraba los cuerpos de los hombres. Norteños o thinienses,lo mismo le daba al océano. Carroña para las bestias, alimento para los peces...
Balem apartó sus ojos de las aguas. El viento le tironeaba de la capa y revolvía sus cabellos.
- ¡Mátame!- tronó nuevamente el príncipe. Su rostro ensangrentado y sucio de sudor y barro se arrugó en una mueca de dolor, de rabia-. ¡¿A qué esperas, norteño?!
Un movimiento brusco, un crujido, y un surtidor escarlata al paso del filo de la espada. El cuerpo descabezado de Edward, Señor de Dôrminia y Príncipe de Thinar, cayó inerte sobre la hierba húmeda de Goldencliff."
Capítulo XX- Parte II- El Poema d los Cuervos-By me
Apenas un susurro, y sin embargo tan seco y vacío de emociones que helaba el alma.
Balem aferró con más fuerza la empuñadura de Ferighil, y sin embargo su brazo no se alzó ni un palmo.
- ¿A qué esperas?-insistió Edward-. Mátame. Tienes que hacerlo; lo sabes. Y yo lo deseo.
Chillidos. Allí, el lo alto del acantilado, los chillidos desgarrados de las gaviotas se elevaban por encima del rumor de las olas. El mar arrastraba los cuerpos de los hombres. Norteños o thinienses,lo mismo le daba al océano. Carroña para las bestias, alimento para los peces...
Balem apartó sus ojos de las aguas. El viento le tironeaba de la capa y revolvía sus cabellos.
- ¡Mátame!- tronó nuevamente el príncipe. Su rostro ensangrentado y sucio de sudor y barro se arrugó en una mueca de dolor, de rabia-. ¡¿A qué esperas, norteño?!
Un movimiento brusco, un crujido, y un surtidor escarlata al paso del filo de la espada. El cuerpo descabezado de Edward, Señor de Dôrminia y Príncipe de Thinar, cayó inerte sobre la hierba húmeda de Goldencliff."
Capítulo XX- Parte II- El Poema d los Cuervos-By me
viernes, 13 de agosto de 2010
CÁNTICOS DESDE HIBERNIA
Olas. Viento. Una melodía flotando en las brumas que llevan a la Isla... Un lamento lanzado al aire que se extiende, se eleva y viaja con las nubes grises sobre los campos verdes. El viajero pronto comprenderá... o tal vez no. El barco corta las olas con innegable valentía, henchidas las velas por el aliento de un dios viejo. Los acantilados se elevan allá a los lejos, imponentes muros que guardan una tierra mística y salvaje.
Y Ella espera, de pie en lo alto, tan bella y tan fría como siempre, revueltos los negros cabellos por el viento, clavados los ojos en el océano... Esos reveladores ojos azules, tan relucientes y hechizantes como el acero con que se forjó la espada del Caudillo, aquel al que llamaron el Pendragon.
Suena un arpa y una flauta responde, y al poco se entremezclan en la brisa con los dulces cánticos de los últimos moradores. Olas. Niebla. Lluvia. El agua cae con insistencia y purifica el bosque en que murió el último druida. Una melancolía casi palpable llega a través del aire húmedo y pesado de la tarde, embriagándote, penetrando en cada rincón de tu cuerpo y de tu alma maldita. Pero continúas. Ya queda menos, y la Isla se alza ahora como un ente vivo, poderoso y sugerente; te abraza y te engulle. Quedas envuelto en la bruma. Atrapado. ¿Acaso no es lo que quieres?
Bienvenido a Avalon
Y Ella espera, de pie en lo alto, tan bella y tan fría como siempre, revueltos los negros cabellos por el viento, clavados los ojos en el océano... Esos reveladores ojos azules, tan relucientes y hechizantes como el acero con que se forjó la espada del Caudillo, aquel al que llamaron el Pendragon.
Suena un arpa y una flauta responde, y al poco se entremezclan en la brisa con los dulces cánticos de los últimos moradores. Olas. Niebla. Lluvia. El agua cae con insistencia y purifica el bosque en que murió el último druida. Una melancolía casi palpable llega a través del aire húmedo y pesado de la tarde, embriagándote, penetrando en cada rincón de tu cuerpo y de tu alma maldita. Pero continúas. Ya queda menos, y la Isla se alza ahora como un ente vivo, poderoso y sugerente; te abraza y te engulle. Quedas envuelto en la bruma. Atrapado. ¿Acaso no es lo que quieres?
Bienvenido a Avalon
jueves, 29 de julio de 2010
LAS HUESTES DE THINAR
"El ciervo blanco en campo de gules del famoso Sir Calavher Eryl, el “Caballero Blanco”, ondeaba junto a los cinco soles de Sir Orhomec de Luvhiran, la doncella desnuda de Sir Francis Maiden, las barras rojas y blancas de Sir Andrew de Caravinia, el sabueso de Sir Ayrton “Rapabarbas” Blackstone, los dos leones blancos en campo de sable de Sir Dustin Löwe, las tres dagas de Sir Egbert Kurzschwert, el búho de Sir Ellery Euler, las bailarinas de Sir Branderis Fortenord, la serpiente de sinople sobre campo de oro de Sir Abelard de Torreblanca, el lobo de sable en campo de gules de Sir Alix Grategrand, el embrazado dorado y gules de Sir Kraedhil Laars, los grifos rampantes enfrentados en campo de plata de Sir Alberic “ Ojogrís” Lineland, la campana de Sir Trevor Darevonn, las cuatro cabezas de sierpe en campo azur de Sir Marc de Las Cuevas, el cuartelado amarillo y azur de Sir Hector de Obbermind, la banda de oro cargada con cotiza de negro de Sir Asil de Fabbies, la luna y la doncella sobre campo de sinople de Sir Tryemond Koller, las doce gaviotas blancas en sotuer sobre campo de azur de Sir Tuomas de Wolff, el castillo dorado de Sir Feolir de Wower, las estrellas de Sir Pableck Hayton … y muchos más.
[...]
De súbito, muchos cuernos retumbaron en la parte más alta de la cañada, y trompetas de plata les respondieron más abajo, levantando ecos que vibraron con majestuosidad en el claro día. Una columna de jinetes avanzaba al trote por la orilla, levantando salpicaduras de agua y cieno a su paso. Serían cerca de veinte hombres, todos ataviados con cotas de mallas y petos relucientes, y a su cabeza montaba una figura rebosante de grandeza, con un yelmo abierto de acero labrado y una capa de seda blanca que ondeaba a su espalda, como un leve susurro de primavera, agitada por la brisa. Unos espesos bigotes rojos le cubrían el labio superior a aquel hombre, y en sus ojos oscuros brillaba un fuego temible.
- ¡Abrid paso a Ivhalon, Señor de Galrhaen, Duque de las Llanuras!- gritaba uno de los jinetes, el que portaba el estandarte. Un orgulloso unicornio dorado era batido por el viento en lo alto de la lanza-. ¡Abrid paso al Primer Capitán!"
Capítulo X-Parte II-El Poema de los Cuervos-By me
[...]
De súbito, muchos cuernos retumbaron en la parte más alta de la cañada, y trompetas de plata les respondieron más abajo, levantando ecos que vibraron con majestuosidad en el claro día. Una columna de jinetes avanzaba al trote por la orilla, levantando salpicaduras de agua y cieno a su paso. Serían cerca de veinte hombres, todos ataviados con cotas de mallas y petos relucientes, y a su cabeza montaba una figura rebosante de grandeza, con un yelmo abierto de acero labrado y una capa de seda blanca que ondeaba a su espalda, como un leve susurro de primavera, agitada por la brisa. Unos espesos bigotes rojos le cubrían el labio superior a aquel hombre, y en sus ojos oscuros brillaba un fuego temible.
- ¡Abrid paso a Ivhalon, Señor de Galrhaen, Duque de las Llanuras!- gritaba uno de los jinetes, el que portaba el estandarte. Un orgulloso unicornio dorado era batido por el viento en lo alto de la lanza-. ¡Abrid paso al Primer Capitán!"
Capítulo X-Parte II-El Poema de los Cuervos-By me
viernes, 2 de julio de 2010
EL ÚLTIMO CABALLERO
"Yo caminé por la última senda, allí donde el Cielo cae sobre la Tierra. Yo nací del invierno, y el invierno murió en mi pecho. Mi espada derramó la sangre de cientos de hombres, de caballeros con armaduras esplendorosas y también de mujeres desarmadas y de niños de pecho. Yo rendí las fortalezas más orgullosas, y mi mano acabó con los reyes más grandiosos y con el más cruel de los tiranos. Nunca sentí el miedo, ni tembló mi brazo antes de asestar un golpe.
Y ahora la Noche regresa a mi alma... Y la angustia me apresa entre sus garras.
Si hay algo más allá... ¿qué va a ser de mí? Temo Su juicio. Temo Su perdón."
Anexo III- El Poema de los Cuevos- "De las memorias del último caballero"- By me
Y ahora la Noche regresa a mi alma... Y la angustia me apresa entre sus garras.
Si hay algo más allá... ¿qué va a ser de mí? Temo Su juicio. Temo Su perdón."
Anexo III- El Poema de los Cuevos- "De las memorias del último caballero"- By me
jueves, 17 de junio de 2010
Hewegne, última señora de Darkhall
Hewegne se inclinó sobre el estanque, tan sólo para contemplar el reflejo de sus ojos en las aguas oscuras. Todo parecía más bello allí, y el rumor de los cuernos y de las espadas parecía quedar más lejos, en otro mundo más negro y más frío.
Su rostro quedó roto de repente.
Había comenzado a llover. Las gotas caían pequeñas y punzantes, y quedaban atrapadas en sus cabellos y le bajaban por la cara como las lágrimas que ella no se había atrevido a derramar.
- Señora, debemos partir.
No había oído llegar a Hendrik. Al girarse vio al caballero con la armadura ensagrentada. Una herida en el hombro había teñido de rojo la parte superior de la sobrevesta blanca de Darkhall, y el visor levantado del yelmo dejaba al descubierto la aflicción y el cansancio en el semblante duro del anciano. Olía a sangre, a humo y a muerte.
-Sí. sí, claro- aceptó ella. "Pronto estarán aquí"- . Que Edrhin y Tuomas ensillen los caballos.
-Ya lo han hecho. Vayámonos.
Hewegne se levantó y se sacudió del vestido la hojarasca. Aún a su edad, Hendrik le sacaba más de una cabeza.
- Que los dioses me perdonen...- masculló. "No hay otra opción"-. Prendedle fuego a todo.
-¿Qué?
-Ya lo habéis oído.
- Pero,mi señora... La casa de vuestros padres...
"De mis padres, sí, y de William."
- He dicho que le prendáis fuego. Si los orkhdianos quieren el Norte, que se alimenten de cenizas. Jamás gobernarán en Darkhall. Quiero ver arder este lugar.
- Como ordenéis- aceptó apesadumbrado el caballero-.
El viento se levantó en el este, y la lluvia le golpeaba el rostro y batía su capa y revolvía las crines de Fortuna mientras se alejaban de la fortaleza rumbo al mar. Al llegar al bosque se giró sobre la silla para contemplar las llamas que se elevaban hacia la tormenta. Las torres eran ahora inmesas antorchas, lanzas incandescentes que arañaban el cielo gris. Más allá, donde le río arrastraba los cadáveres de quienes quisieron resistir, una masa oscura se movía con implacable lentitud por sus campos: miles de figuras sombrías bajo estandartes rojos.
"Algún día regresaré"-pensó Hewegne con amargura, y luego se dio la vuelta y se internó en la floresta.
Capítulo VIII-Parte II-El Poema de ls Cuervos- By me.
Su rostro quedó roto de repente.
Había comenzado a llover. Las gotas caían pequeñas y punzantes, y quedaban atrapadas en sus cabellos y le bajaban por la cara como las lágrimas que ella no se había atrevido a derramar.
- Señora, debemos partir.
No había oído llegar a Hendrik. Al girarse vio al caballero con la armadura ensagrentada. Una herida en el hombro había teñido de rojo la parte superior de la sobrevesta blanca de Darkhall, y el visor levantado del yelmo dejaba al descubierto la aflicción y el cansancio en el semblante duro del anciano. Olía a sangre, a humo y a muerte.
-Sí. sí, claro- aceptó ella. "Pronto estarán aquí"- . Que Edrhin y Tuomas ensillen los caballos.
-Ya lo han hecho. Vayámonos.
Hewegne se levantó y se sacudió del vestido la hojarasca. Aún a su edad, Hendrik le sacaba más de una cabeza.
- Que los dioses me perdonen...- masculló. "No hay otra opción"-. Prendedle fuego a todo.
-¿Qué?
-Ya lo habéis oído.
- Pero,mi señora... La casa de vuestros padres...
"De mis padres, sí, y de William."
- He dicho que le prendáis fuego. Si los orkhdianos quieren el Norte, que se alimenten de cenizas. Jamás gobernarán en Darkhall. Quiero ver arder este lugar.
- Como ordenéis- aceptó apesadumbrado el caballero-.
El viento se levantó en el este, y la lluvia le golpeaba el rostro y batía su capa y revolvía las crines de Fortuna mientras se alejaban de la fortaleza rumbo al mar. Al llegar al bosque se giró sobre la silla para contemplar las llamas que se elevaban hacia la tormenta. Las torres eran ahora inmesas antorchas, lanzas incandescentes que arañaban el cielo gris. Más allá, donde le río arrastraba los cadáveres de quienes quisieron resistir, una masa oscura se movía con implacable lentitud por sus campos: miles de figuras sombrías bajo estandartes rojos.
"Algún día regresaré"-pensó Hewegne con amargura, y luego se dio la vuelta y se internó en la floresta.
Capítulo VIII-Parte II-El Poema de ls Cuervos- By me.
jueves, 10 de junio de 2010
Hederalkar
Soy el corazón de un hombre muerto. Soy la brisa que silba entre las ruinas del último imperio. Soy la sombra del Sol. Soy un jirón de la útima bandera.
lunes, 7 de junio de 2010
RAVENLAND
Un murmullo apagado se arrastra por el suelo frío y sube reptando por las esquinas, aliado siniestro de la niebla y la escarcha. Es la voz de la noche, el anuncio de la oscuridad, de la agobiante proximidad del mar sin orillas que se abre ante ti. Y sin embargo no huyes. Permaneces en pie. Ese sonido te acaricia, te envuelve, te abraza y te eleva y te hace más ligero y más libre. A un lado y al otro miras y sólo ves alas. Alas negras. Tus brazos ya no son brazos, y todo tu cuerpo renace ahora, más ágil y más joven. Alzas el vuelo sobre el mundo en calma. Gritas; gritas de forma frenética, histérica, espasmódica, y de tu boca salen graznidos que rompen la noche, y ya no se oyen murmullos. Las tinieblas besan tu cuerpo cuando penetras en la inmensidad del cielo helado. Oyes tu propia voz en tu cabeza. Es la noche del cuervo.
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